domingo, 27 de mayo de 2007

estrecha relación entre la pobreza y los problemas de saludLa ministra de Sanidad intervino en Ginebra ante la Asamblea Mundial de la Salud, en representación de la Unión Europea.

La ministra de Sanidad y Consumo, Celia Villalobos, denunció ante la LV Asamblea de la Salud (OMS) la relación entre la pobreza y las actividades sanitarias.

Además, señaló la necesidad de establecer sistemas que garanticen un abastecimiento de sangre y productos sanguíneos adecuado para toda la población mundial, según informó su departamento.
Villalobos, que habló en nombre de la Unión Europea, recordó que este órgano supranacional comparte "objetivos y esfuerzos" con la OMS en la lucha contra la pobreza y en la necesidad de crear "un entorno propio al desarrollo humano".

En concreto, se refirió al problema del sida que, junto a la malaria y la tuberculosis, "es el paradigma de la relación entre pobreza y salud".

En este sentido, indicó que 40 millones de personas están infectadas por el virus del sida, y que se producen 16.000 nuevas infecciones cada día, de forma que la esperanza de vida de algunos países del África Subsahariana disminuye a los niveles de los años cincuenta.

Villalobos se refirió también a la política del medicamento, otro de los puntos de debate en esta Asamblea de la OMS. Según indicó, desde la gestación del concepto de "medicamento esencial" en la década de los setenta, "este se ha convertido en la piedra angular en el diseño de este tipo de políticas".

No obstante, la ministra censuró el hecho de que alrededor de 2.000 millones de personas -un tercio de la población mundial- carezca de acceso regular a los medicamentos más básicos.
Por otra parte, aprovechó para recordar las conclusiones del seminario ministerial celebrado en Málaga en febrero de este año sobre el uso terapéutico de tejidos y células humanas.

Sobre este punto, subrayó la importancia de adoptar medidas que permitan establecer "altos niveles de calidad y seguridad" sobre los mismos, e invitó a la OMS a compartir las medidas adoptadas por la UE.

DUPLICAR INVERSIONES EN SALUD, PAISES EN VIA DE DESARROLLO

La ONU hace un llamamiento para que los países en vías de desarrollo dupliquen sus inversiones en sanidad

El mensaje lanzado a los países pobres es que los gobiernos no deben considerar sus gastos sanitarios como un coste sino como una inversión para salir de la pobreza.

Las Naciones Unidas lanzaron ayer un llamamiento a los países en vías de desarrollo para que dupliquen sus gastos en materia de sanidad hasta el año 2010, lo que aportaría un total de 60.000 millones de euros.

El director para el Desarrollo Sostenible y el Medio Ambiente en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Navarro, señaló en Johannesburgo, donde se desarrolla la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, que los gobiernos deberían considerar sus gastos no como un coste sino como una inversión, ya que desempeñan un papel clave como "locomotora" para que esos países salgan de la pobreza.

Navarro apuntó, en referencia a un informe de la OMS, que duplicar el nivel actual de 30.000 millones de euros en gastos en sanidad dentro del mundo en desarrollo permitirá "multiplicar por seis el valor de la producción y salvar ocho millones de vidas al año".

El alto funcionario indicó que los países ricos contribuirían con la mitad de los 30.000 millones de euros suplementarios, y los otros 15.000 millones adicionales provendrían de los gobiernos de los países implicados.

Actualmente, los países ricos proporcionan 6.000 millones de euros al año para los programas oficiales de ayuda al desarrollo.
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AUSENCIA DEOBJETIVOS PAISES EN VIAS DE DESARROLLO

Muchos países en vías de desarrollo no lograrán los objetivos de salud fijados en el año 2000 La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial advirtieron que numerosos países en desarrollo no podrán lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud (ODM) a no ser que se empiece de inmediato y se mantenga un esfuerzo concertado durante los próximos 12 años, informó la OMS en un comunicado.

Los ocho ODM se fijaron en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, en septiembre de 2000, en la que 189 países se comprometieron a lograr unas ambiciosas metas para que mejorara la salud y el bienestar de centenares de millones de personas para el año 2015.

En concreto, en lo referente a la salud se pretende reducir a la mitad la mortalidad materna y la mortalidad infantil, reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre, combatir el VIH/sida, la malaria y otras enfermedades infecciosas, y mejorar el acceso al agua potable y a los medicamentos esenciales.

"Cuando los objetivos son fruto de un amplio consenso existe el peligro de que todos esperen a que sea otro quien se atreva a dar el primer paso. Estamos aún a tiempo de evitar esos escollos en lo que se refiere a los objetivos para el 2015, pero para ello hemos de actuar de inmediato", explicó el doctor Lee Jong-wook, director general de la OMS.

En este contexto, se está celebrando un encuentro en Ginebra con los representantes de los países afectados, de organismos de desarrollo y de organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, para evaluar los progresos realizados hacia el logro de los ODM relacionados con la salud y determinar lo que hay que hacer para que el mundo tenga alguna posibilidad realista de lograrlos.

En la reunión se constata que existe una gran dificultad para que las tecnologías lleguen a la población, puesto que hay que disponer de recursos humanos y de información sanitaria fiable, y velar por que lleguen hasta los más pobres. Finalmente, se preparará un comunicado final donde se determinarán las medidas críticas que facilitarán la multiplicación de las intervenciones encaminadas al logro de los ODM.

Según estimaciones del Banco Mundial, los progresos realizados para reducir la mortalidad infantil han sido tan lentos que ningún país del África subsahariana está en camino de lograr ese objetivo. Al ritmo actual, en el conjunto del mundo en desarrollo sólo el 16% de los países está en vías de lograrlo.

Así, probablemente sólo el 17% de los países en desarrollo alcanzarán el ODM relativo a la mortalidad materna; en este caso están peor situados los países de América Latina y el Caribe, puesto que sólo el 4,2% de ellos está en camino de lograr el objetivo. Además, únicamente el 40% de los países en desarrollo siguen el ritmo adecuado para alcanzar el ODM relativo a la malnutrición.
"
En algunos casos habrá que recurrir a medidas tales como el aumento de los recursos comprometidos con el logro de los ODM relacionados con la salud, y la utilización de recursos de una forma más eficaz en los países", indicó James Wolfensohn, presidente el Banco Mundial.
La armonización de los donantes en cuanto a la movilización y utilización de los recursos, el reforzamiento de los recursos humanos en el sector de la salud y la mejora de la monitorización y la evaluación, con un planteamiento fuertemente centrado en los países y en la equidad, son los puntos a conseguir según Wolfensohn.

ENFEMEDADES CARDIOVASCULAR-DANO PARA LOS PAISES EN VIA DE DESARROLLO

Las enfermedades cardiovasculares suponen una importante amenaza para los países en vías de desarrolloEn países como la India, Sudáfrica o Brasil, la tasa de mortalidad por esta causa llega a duplicar a la de Estados UnidosJano

Las enfermedades cardiovasculares no sólo afectan a los países ricos, sino que también amenazan a los que están en vías de desarrollo, donde se deberán tomar medidas para atenderlas, según un nuevo estudio.

La amenaza es más grave de lo que se imagina, ya que causa centenares de miles de muertos entre la población activa y, vulnera los equilibrios familiares en países como la India, Sudáfrica y Brasil, especialmente.

En estas naciones, la mortalidad cardiovascular es entre 1,5 y 2 veces más elevada que en Estados Unidos, según los autores del informe presentado en el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Uno de los autores, Stephen Leeder, indicó que la tendencia a la "ausencia de tratamiento", junto con "cambios en el estilo de vida, que han tenido un impacto profundo en Estados Unidos en los últimos 40 años, como la actividad física o las campañas contra el tabaquismo, todavía no han llegado" a los países en vías de desarrollo.

En la India, alrededor de 5 millones de personas mueren de enfermedades cardiovasculares cada año, de las cuales el 28% son menores de 65 años. En Sudáfrica, la proporción de muertes por enfermedades crónicas entre personas de 35 a 44 años, especialmente las cardiovasculares, es del 12% entre los varones y el 17,2% entre de las mujeres, según el informe.
"Estas enfermedades suponen una carga en los países más vulnerables, afectando no solamente a personas y sus familias, sino también a las economía nacionales", comentó el director del Instituto de la Tierra, Jeffrey Sachs.

El estudio se centra en Brasil, Sudáfrica, Tatarstán, India y China. "En los cinco países estudiados, estimamos que las pérdidas cada año por enfermedades cardiovasculares son de 21 millones de años en productividad", dijo el Dr. Leeder.

En Tatarstán "la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares entre jóvenes ha aumentado un 70% en 20 años. Observamos un incremento de factores de riesgo, particularmente la hipertensión, el tabaquismo, una mala alimentación y un estilo de vida sedentario", comentó el coautor del estudio, Dr. Henry Greenberg.
"Vamos a proponer tratamientos eficaces para el control de la presión arterial y el colesterol, que tendrán un efecto inmediato, como invitar a dejar de fumar y a adoptar un estilo de vida más sano", añadió.

El 80% de las enfermedades cardiovasculares y el 90% de las diabetes tipo 2 son prevenibles

El 80% de las enfermedades cardiovasculares y el 90% de las diabetes tipo 2 son prevenibles

El 80% de las enfermedades cardiovasculares y el 90% de las diabetes de tipo 2 son prevenibles, según pusieron de manifiestos distintos expertos reunidos en Sevilla, en el marco de la Primera Reunión Conjunta entre la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y el American College of Cardiology (ACC), evento en el que se está debatiendo sobre la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

Durante un almuerzo informativo, el ex presidente de la SEC y jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, Dr. José María Cruz Fernández, indicó de esta forma la necesidad de acometer políticas conjuntas "entre administraciones, sociedades científicas y medios de comunicación", con objeto de extender una cultura cardiosaludable en la población.

En este sentido, el Dr. Cruz Fernández, mostró estadísticas para subrayar que en un tercio de los 70.000 infartos de miocardio que se registran anualmente en España el paciente muere antes de llegar al hospital, abogó por qué el Plan Integral de Cardiopatía Isquémica impulsado por el Ministerio de Sanidad sea el eje vertebrador, en este campo, dónde pivoten los sistemas sanitarios de las distintas comunidades autónomas.

En la misma línea, el presidente de la SEC y cardiólogo del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, Dr. Eduardo de Teresa, mostró su confianza en este Plan, del que ya hay una partida presupuestaria dirigida "al desarrollo de análisis de objetivos", ya que, según dijo, "sigue el mismo modelo y patrón que el Plan desarrollado en Estados Unidos, auténticos expertos en esta rama del saber".

En cuanto a los factores de riesgo que más inciden en el desarrollo de patologías de origen cardíaco, dichos expertos recordaron que hábitos insalubres, como el exceso de grasa, el tabaco, la obesidad, la dislipemia o la ausencia de ejercicio físico, "condicionan en el futuro que una persona sufra accidentes cardiovasculares y, en última instancia y como cúmulo de estas disfunciones, una insuficiencia cardíaca".

A tenor de ello, estos expertos abogaron por la prevención de este tipo de patologías que representan "el 5% del total de hospitalizaciones, la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años y un gasto sanitario que oscila entre el 1 y el 1,9% del coste sanitario global y entre el 64 y 71% del gasto correspondiente a la hospitalización".

Por su parte, el cardiólogo Jamil Tajik, del comité científico de este encuentro y miembro de la Clínica Mayo, en Rochester (Estados Unidos) hizo especial hincapié en reducir los niveles de obesidad mórbida, ya que, según explicó, "esta patología es actualmente la gran epidemia que azota a Estados Unidos", al tiempo que indicó que "en nuestro país estamos siguiendo las directrices que actualmente están llevando a cabo países como España para reducir la prevalencia de sobrepeso y obesidad".

En Estados Unidos se registran 500.000 nuevos casos cada año de insuficiencia cardíaca, actualmente hay unos 5 millones de pacientes estadounidenses que sufren estas patologías, mientras que en Europa se estima que existe una incidencia de 1,3 casos por cada mil habitantes y año en la población mayor de 25 años.

AUMENTO RIESGO EN PACIENTE DIABETICO

El riesgo cardiovascular aumenta en pacientes diabéticos 15 años antes que en la población generalInvestigadores canadienses apuntan que los varones diabéticos entran en categoría de alto riesgo a partir de los 41 años y las mujeres a partir de los 48

Científicos del Institute of Clinical Evaluative Sciences de Toronto (Canadá) publican en "The Lancet" que los pacientes diabéticos presentan riesgo de enfermedad cardiovascular 15 años más temprano que el resto de personas. Es decir, un pacientes diabético de 40 años presenta similares probabilidades de experimentar un ictus o un infarto de miocardio que una persona de 55 años.

No obstante, ese incremento del riesgo aparece a partir de los 40 años de edad. Según los autores, se pasa de la categoría de riesgo moderado a alto riesgo a partir de los 41 años en los varones y a partir de los 48 en las mujeres, algo que sucede en la población general 15 años más tarde.
En su artículo, muestran que las tasas de cardiopatía isquémica en los adultos jóvenes con diabetes es entre 12 y 40 veces más elevada que entre las personas no diabéticas.
Para realizar su estudio, analizaron datos correspondientes a 379.000 personas diabéticas y a más de 9 millones de habitantes del estado canadiense de Ontario.

Los autores puntualizan que, a pesar de que existe una clara relación entre la diabetes y el riesgo cardiovascular, no todos los pacientes presentan el mismo nivel de riesgo. Sin embargo, subrayan que los tratamientos para reducir las probabilidades de infarto de miocardio o ictus pueden incluir recomendaciones de dieta y ejercicio, hipolipemiantes, ácido acetilsalicílico a bajas dosis y otros fármacos antihipertensivos.